En la dieta actual, el consumo de proteína animal es excesivo para las necesidades reales del organismo, excesivo para el medio ambiente por sus efectos negativos y para los propios animales.
La palabra proteína deriva del griego “proteios” que significa “primero” porque son el material básico de toda célula viva.
Las proteínas son moléculas de gran tamaño y están formadas por la unión de muchas moléculas sencillas denominadas aminoácidos. El cuerpo humano necesita 20 aminoácidos para fabricar sus proteínas y de estos, 8 no son sintetizados por el cuerpo. Hay que consumirlos a través de la dieta y son los famosos 8 aminoácidos esenciales.
Los alimentos más ricos en proteínas son animales (carne, pescado, huevos y lácteos) y también las legumbres y los cereales.
Como referencia se suele emplear la clara de huevo de gallina cuya proporción de aminoácidos es considerada optima para la síntesis del organismo, y con ella se comparan las lentejas y el arroz como representantes de legumbres y cereales. A ambos les faltan piezas, pero si los juntamos (tanto en la misma comida como en días diferentes) conseguimos el nivel correcto.